El odio que se produce en mi cuerpo, cuando pienso en ese puto martes que te conocí...
Los buenos momentos que pasamos juntos, quedaron en recuerdos rotos, que nunca volverán a ser del presente. Aquellas promesas nunca cumplidas, aquellos te quieros falsos que salieron de tu boca. Esa misma que besé miles de veces... esa tan dulce y ahora tan odiada.
Tengo miedo, miedo al terrible sentimiento que se puede despertar en mí al verte... tal vez llore o, tal vez no... lo que si tengo claro es que: nunca volveré a ser como era.

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