domingo, 4 de septiembre de 2011

Que me matan las despedidas.

-¿Cómo? ¡No puedes irte!
-Lo siento... pero, nos mudamos a Londrés.
-Llévame contigo.
-Si por mi fuera, estarias allí, entre mis brazos.
-Promete que volverás a buscarme.
-Sabes princesa, que nunca te dejaría.
-Te quiero.
-Te amo.

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