sábado, 9 de marzo de 2013
sábado, 2 de marzo de 2013
Decepción, tal vez.
¿Cómo puede irse una historia de amor, amistad, pasión a la mierda en menos de 24 horas? Pues yo, personalmente lo estoy viviendo ahora. Con que cometamos el mayor error y hagamos daño a la persona que realmente queremos, sin querer, con toda la inocencia del mundo podemos mandar a la mierda lo que más valoramos. Y si algo estoy aprendiendo con el paso de los días es que echamos de menos cuando ya no tenemos, cuando las personas se van y no vuelven o cuando algún objeto se rompe y no se recompone. Y es que el ser humano es así de masoquista. Y luego cuando ya no están, nos echamos a llorar y a maldecirnos a nosotros mismos.
Tal vez cometamos errores, tal vez no aprendamos de ellos, o sí. Pero cuando realmente sientes haberlo cometido, se nota, porque haces todo lo posible por arreglar la cagada que has hecho, intentas que todo vuelva a ser como antes, remueves cielo y tierra para que lo eramos hace unas horas lo fuéramos para siempre.
Tal vez cometamos errores, tal vez no aprendamos de ellos, o sí. Pero cuando realmente sientes haberlo cometido, se nota, porque haces todo lo posible por arreglar la cagada que has hecho, intentas que todo vuelva a ser como antes, remueves cielo y tierra para que lo eramos hace unas horas lo fuéramos para siempre.
Siempre. ¿No os habéis parado a pensar qué es una palabra enorme? Todas las promesas que hacemos llevará en ella la palabra ''siempre'' y es inútil intentar no utilizarla porque sale sola y siempre habrá un ''siempre'' que no se cumpla, que se deje a un lado evitándola y eso es lo que hemos hecho nosotros. Evitar el ''siempre'' que nos prometimos, y así estamos.
Tal vez, el dolor que sentimos cuando echamos en falta a alguien y el daño que nos hacemos por no cumplir las promesas sea proporcional a la decepción que luego sentimos con nuestros actos.
A lo mejor estoy siendo muy dramática con este tema pero ya sabes que si te pierdo, que creo que ya lo he hecho, pierdo la vida, las ganas de vivir, la razón por la que levantarme cada día... Pierdo a la persona que me ha cambiado y me ha hecho feliz durante nueve meses, nueve meses y todos los años anteriores.
Espero que algún día puedas perdonarme, porque somos personas y las personas cometemos errores pero también tenemos la capacidad de perdonar. Espero que algún día volvamos a ser lo que eramos, porque eramos uno y quiero volver a ser uno. Pero creo que es pedir mucho, así que con que me perdones creo que tengo suficiente por ser tan sumamente gilipollas. Buenos, de gilipollas es intentar olvidarte, porque seamos claros en eso, ni puedo ni quiero olvidarte. Porque no sería la misma, cambiaría mucho. Y como los dos sabemos, odio los cambios y, esto para mí, y supongo que para tí, es un cambio enorme.
Creo, y ya termino, que todas las personas merecemos segundas oportunidades, aunque digan que ''las segundas partes nunca fueron buenas'', ¿qué más da? Ya es hora de que no hagamos caso a los comentarios de la gente, que evitemos que nos afecte las chorradas que dicen de nosotros. Así que concluyendo, espero que algún día me perdones las gilipolleces que he hecho, yo mientras tanto estaré esperándote con el corazón en los huesos.
Creo, y ya termino, que todas las personas merecemos segundas oportunidades, aunque digan que ''las segundas partes nunca fueron buenas'', ¿qué más da? Ya es hora de que no hagamos caso a los comentarios de la gente, que evitemos que nos afecte las chorradas que dicen de nosotros. Así que concluyendo, espero que algún día me perdones las gilipolleces que he hecho, yo mientras tanto estaré esperándote con el corazón en los huesos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
