viernes, 9 de septiembre de 2011

Sonreír un día más, olvidar la realidad.

Ser feliz todos los días, permitirme el pequeño lujo de sonreír. Esa es la promesa que me hago hoy, ¡evitar las penas y celebrar las alegrías!
Quererme un poco más cada minuto y quererte un poco menos cada segundo. Decir cada mañana al despertarme: <<Hoy me siento más guapa que nunca.>>
Tomarme todo a cachondeo, salir de fiesta los fin de semanas, hacer el tonto con mis amigas, hartarme de chocolate sin importar saltarme la dieta, girarme cada vez que pasa un pivón por la calle, ir de flor en flor y no enamorarme nunca más.
En fin, pequeños detalles que hoy me pueden sacar una sonrisa.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Miedo.

Miedo a perderte, a no probar esos labios nunca más. Miedo a que no vuelvas a dirigirme la palabra, a no escuchar tu voz nunca más. Miedo de decirte una puta vez que te quiero, que te quiero desde hace tiempo, que si tú no estás yo no vivo, decirte que tú formas parte de mí... decirtelo todo con un sólo beso.
Que si no me he atrevido antes ha sido por eso, porque el miedo que se produce en mí que no se puede explicar...
En fin, sólo quiero que lo sepas, y si tú no sientes lo mismo... seremos lo que hemos sido siempre: amigos.

Los sueños, sueños son.

Puede que sean sueños, pero son las cosas que me animan a ver un día malo en bueno, a vivir la vida de otro modo, de ser más o menos feliz.
Puede que sean chorradas, pues sí... ¡pero por eso tengo esta sonrisa en la cara!
Puede que sí, que todavía sea pequeña para darme cuenta de que son sueños rotos y que nunca se cumplirán... pero, ¿quien sabe si algún día se cumplen? Mientras espero a que se cumplan a lo largo de mi vida, tendré esta sonrisa cueste lo que cueste, y caiga como caiga, seguiré siendo feliz, a tu lado.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Atravesando el tiempo.

Se vuelve hacia mí, me aparta el pelo de la cara con la mano.
Estoy esperando a que retire la mano, a que se dé la vuelta, pero no lo hace. No aparta la mano ni la mirada de mí. El tiempo se ralentiza, Algo cambia en la habitación, entre nosotros. Miro sus ojos tristes y él mira los míos y pienso: ''Él la echa de menos tanto como yo''. Y entonces es cuando me besa... Su boca, suave, caliente, tan viva... Ojalá pudiera decir que me aparto, pero no lo hago. Le devuelvo el beso y no quiero parar porque en ese momento siento como si Step y yo juntos hubiéramos, de algún modo, de alguna manera, atravesado el tiempo y traído a Bailey de vuelta.

Mirar al cielo y desear no haberte conocido.

El odio que se produce en mi cuerpo, cuando pienso en ese puto martes que te conocí...
Los buenos momentos que pasamos juntos, quedaron en recuerdos rotos, que nunca volverán a ser del presente. Aquellas promesas nunca cumplidas, aquellos te quieros falsos que salieron de tu boca. Esa misma que besé miles de veces... esa tan dulce y ahora tan odiada.
Tengo miedo, miedo al terrible sentimiento que se puede despertar en mí al verte... tal vez llore o, tal vez no... lo que si tengo claro es que: nunca volveré a ser como era.

No tengas miedo de ser feliz.

-¿Qué pasa?
-Tengo miedo.
-¿De qué?
-De no volver a ser nunca tan feliz...
Él le aparta el pelo de la cara, le coge de la mano, le susurra algo inaudible al oído. Ella ríe, le acaricia el pelo, y sin pensarlo dos veces, le besa lentamente.
-Te quiero.-dice ella.
-Te amo.- dice él.

domingo, 4 de septiembre de 2011

JJM.

¡Mi niño! Que en muy poco tiempo nos hemos muy amigos, aunque vivas lejos, no te voy a olvidar... que dentro de nada, unos cuatro años y medio nos vemos :)
Muchísimas gracias por todo lo que as hecho por mí... en fín ya sabes que en todo lo que necesites está aquí tu niña preciosa jejeje.
Mi profe de valenciano, todavía no me creo que esté ''aprendiendo'', sí, entre comillas porque no entiendo nada, bueno creo que cuando tenga mis maletas hechas para ir a verte, creo que ya sabré hablar algo... :)
En fín, que te quiero un montón, y espero que nunca me olvides, yo no lo haré... ¡miles de besos!

¡Vivo la vida, que son dos días!

-¿Quieres un consejo?
-Dime.- dice ella con media sonrisa dibujada en su preciosa cara.
-Él no merece tus lágrimas, sí, dirás que eso no sirve para nada, pero te equivocas preciosa, sólo te digo que mientras tu lloras, él puede estar por ahí feliz como una perdiz, por favor no cometas ese error tan tonto de darle el placer de verte así... ¡vive la vida, que son dos días!
-Gracias, enserio...- dice Babi mientras se seca una lágrima que resbala por su piel pálida.

Que me matan las despedidas.

-¿Cómo? ¡No puedes irte!
-Lo siento... pero, nos mudamos a Londrés.
-Llévame contigo.
-Si por mi fuera, estarias allí, entre mis brazos.
-Promete que volverás a buscarme.
-Sabes princesa, que nunca te dejaría.
-Te quiero.
-Te amo.