Ser feliz todos los días, permitirme el pequeño lujo de sonreír. Esa es la promesa que me hago hoy, ¡evitar las penas y celebrar las alegrías!
Quererme un poco más cada minuto y quererte un poco menos cada segundo. Decir cada mañana al despertarme: <<Hoy me siento más guapa que nunca.>>
Tomarme todo a cachondeo, salir de fiesta los fin de semanas, hacer el tonto con mis amigas, hartarme de chocolate sin importar saltarme la dieta, girarme cada vez que pasa un pivón por la calle, ir de flor en flor y no enamorarme nunca más.
En fin, pequeños detalles que hoy me pueden sacar una sonrisa.








