-Lo siento. Si si has oído bien. Lo siento. Siento ser un cabezota, cerrarme en mi mundo, decirte todas esas gilipolleces... Piensa lo que quieras, pero yo sé que te quiero, que nunca te voy a poder olvidar, que ya formas parte de mí, de mi vida, de todo esto que hemos creado juntos. Sí, sé que alomejor es un poco tarde para pedir perdón, pero mejor tarde que nunca, ¿no? En fín, ya te lo he dicho todo, allá tú con la decisión que tomes, pero también recuerda: todos esos días que pasamos juntos, esas locuras que hemos vivido, esas caricias, besos... ¡TODO! ¿Crees qué voy a poder olvidarlo así porque sí?, ¿enserio crees eso? Pues cariño, te equivocas, nunca me he querido separar de ti. Si por mi fuera dormiría todas las noches en tu ventana, pasando frío o calor, lluvia o humedad. Me da igual. Sólo con verte dormir, como siempre preciosa y delicada me harías feliz.
No pretendo que con todo esto que te estoy soltando te sientas culpable, ¡nada de eso! Al contrario, quiero que abras los ojos y veas al chico que te quiere con locura, que siempre ha estado a tu lado. Apoyándote y haciéndote reír, porque cariño, me encanta tu sonrisa. ¡Esa que te sale tan natural cuando estás conmigo! No puedo vivir sin esa sonrisa, sin tus caricias, besos... simplemente sin ti no puedo vivir.
-Vale. Ahora con todo esto... no sé que decir.
-Di que me quieres, que estarás conmigo siempre, ¡y todos contentos!
-Está bien... ¡Te quiero!
Él sonríe, por fin lo ha conseguido. Está de nuevo con ella, abrazándola y queriéndola como el primer día.

No hay comentarios:
Publicar un comentario